Tu nombre en cada dirección
En el flanco de correo las cuentas se crean sobre el dominio de tu empresa: ventas, facturación, cada persona con su nombre. La dirección es de la empresa, y la empresa decide quién la usa.
Funciona, es gratis y todos lo entienden. También es una cuenta que pertenece a quien la creó, no a la empresa; que no protege tu nombre contra quien quiera usarlo; y que tus clientes no pueden distinguir de un fraude. Esto es lo que cuesta el correo gratuito y cómo se cambia sin perder nada.
Cuando el negocio empezó, alguien abrió una cuenta gratuita con el nombre de la empresa. Hoy por ahí llegan los pedidos, las facturas y las contraseñas de todo lo demás. El primer problema es de propiedad: esa cuenta es de la persona que la creó. Si se va, cambia la contraseña o pierde el teléfono con el que la recupera, la empresa se queda afuera de su propio correo.
El segundo es de identidad. Cualquiera puede abrir hoy una cuenta gratuita con un nombre casi igual al tuyo y escribirle a tus clientes. Tu cliente no tiene cómo saber cuál es la real, y tú no tienes forma de protegerte, porque el dominio no es tuyo y no puedes configurar nada sobre él.
El tercero es de administración. Con cuentas gratuitas sueltas no hay quién dé de alta, dé de baja, respalde o restablezca. Cada buzón es una isla, y cuando alguien deja la empresa, su correo, sus contactos y sus conversaciones con clientes se van con él.
El flanco de correo es MexMail. Tú pones el dominio de tu empresa; el servicio pone las cuentas, la protección y la administración.
En el flanco de correo las cuentas se crean sobre el dominio de tu empresa: ventas, facturación, cada persona con su nombre. La dirección es de la empresa, y la empresa decide quién la usa.
El servicio incluye hasta diez cuentas de correo básicas, cada una con dos gigabytes. Si necesitas más cuentas o más espacio, se cotiza aparte, sin cambiar de proveedor.
DKIM firma los correos que salen de tu dominio y DMARC indica a los servidores de tus clientes que rechacen los que no traen esa firma. Es lo que hace que tus correos lleguen a la bandeja de entrada y que nadie pueda escribir en tu nombre.
Cada buzón trae filtro de correo basura, protección contra suplantación y comunicación cifrada entre tu equipo y el servidor. Las mismas protecciones que se explican en la página de phishing.
Compatible con IMAP, POP3 y SMTP: funciona en Outlook, en el correo del teléfono y en cualquier programa que ya uses. Y hay WebMail para entrar desde un navegador cuando no estás en tu equipo.
Los buzones se respaldan. Las altas, bajas y cambios de contraseña se administran desde un solo lugar, y el soporte se atiende por un sistema de tickets, no por un contacto que hay que perseguir.
Son intentos razonables. Ninguno resuelve la propiedad, la identidad y la administración a la vez.
La firma la escribe cualquiera. Lo que identifica a tu empresa ante el servidor de tu cliente es el dominio, no el texto al pie del mensaje.
Muchas empresas tienen su dominio para la página web y siguen recibiendo correo en la cuenta gratuita. El dominio protege el nombre solo si el correo sale por él.
Parece un atajo. Termina con las respuestas saliendo desde la cuenta gratuita, con el dominio propio sin firma y con los correos importantes en dos lugares a la vez.
Multiplica el problema. Cada persona es dueña de la suya, ninguna se administra en conjunto y cuando alguien se va, se va con los clientes con los que escribía.
El cambio se prepara antes de tocar nada, y la cuenta anterior sigue viva mientras dura la transición.
Si ya tienes dominio, se apunta a MexMail; si no, te orientamos para registrarlo a nombre de la empresa. Se definen las cuentas y quién usará cada una.
Grupo RivferSe configuran DKIM y DMARC para que tus correos salgan firmados y nadie pueda enviar en tu nombre. Se activan antispam y antiphishing.
Grupo RivferLos correos y contactos de las cuentas anteriores se trasladan a las nuevas. Los programas y teléfonos se configuran con IMAP o SMTP.
Grupo RivferLa cuenta gratuita se mantiene un tiempo con respuesta automática que indica la dirección nueva. Después se cierra, y con ella el riesgo.
Grupo RivferCyberLatus reduce la exposición de tu empresa y te da visibilidad sobre ella; ningún servicio de seguridad elimina el riesgo por completo. El CyberIndex es un indicador de referencia, no una garantía. El acompañamiento en ISO 27001 es asesoría y organización; la certificación la otorga un organismo acreditado independiente.
Tres cosas. La cuenta pertenece a quien la creó, no a la empresa, así que si esa persona se va o pierde el acceso, la empresa se queda afuera. El dominio no es tuyo, por lo que no puedes protegerlo y cualquiera puede abrir una cuenta casi igual para engañar a tus clientes. Y no hay administración: no puedes dar de alta, dar de baja ni respaldar los buzones desde un solo lugar.
Hasta diez cuentas de correo empresarial de dos gigabytes cada una, sobre el dominio de tu empresa, con comunicación cifrada, antispam, antiphishing, DMARC y DKIM configurados, acceso por WebMail y compatibilidad con IMAP, POP3 y SMTP, respaldos, administración de cuentas y soporte por tickets. Lo opera Grupo Rivfer a través de MexMail. Si hacen falta más cuentas o más espacio, se cotizan aparte.
No. La migración traslada el historial y los contactos de las cuentas anteriores a las nuevas, y la cuenta gratuita se mantiene activa durante la transición con una respuesta automática que avisa de la dirección nueva. Se cierra hasta que todo llegó al dominio propio.
Si tu empresa ya tiene uno para su página web, se usa ese. Si no, te orientamos para registrarlo a nombre de la empresa, no de una persona, y se apunta al servicio. El dominio es lo que hace que la dirección de correo sea tuya.
Sí. MexMail es compatible con IMAP, POP3 y SMTP, así que funciona con Outlook, con la aplicación de correo del teléfono y con casi cualquier programa. También tiene WebMail para entrar desde un navegador en cualquier equipo.
Revisamos en qué cuentas entra hoy tu correo, quién puede acceder a ellas y qué hace falta para que tu nombre quede protegido.