Equipo preconfigurado, en comodato
El equipo que se instala entre tu red e internet llega listo para tu defensa. Va en comodato: no lo compras, no lo amortizas y no te quedas con hardware viejo cuando toque cambiarlo.
Entre internet y tu red hay hoy un módem y poco más. Este flanco pone ahí un equipo de seguridad preconfigurado, lo instala un profesional en tu negocio y lo vigila IDT todos los días. Tú ves un número; ellos ven todo lo demás.
Lo que haría un equipo de seguridad interno, hecho desde fuera y con un solo punto de contacto.
El equipo que se instala entre tu red e internet llega listo para tu defensa. Va en comodato: no lo compras, no lo amortizas y no te quedas con hardware viejo cuando toque cambiarlo.
Un profesional visita tu empresa, instala el equipo y, si tu instalación lo necesita, hace los ajustes adicionales. No recibes un paquete con instrucciones: recibes a alguien.
A partir de la instalación tu protección queda en manos de IDT a través de su plataforma de seguridad. Ellos observan el tráfico, detectan los intentos y detienen los ataques mientras tú atiendes tu negocio.
Cuando hay una mejora de protección disponible, IDT la aplica. No te llega un aviso para que la instales tú, ni una lista de pendientes que nadie en tu empresa va a atender.
Un indicador general que resume tu nivel de defensa, con su nivel de exposición, su nivel de riesgo, el número de ataques repelidos y los puntos vulnerables detectados. Un dueño de negocio lo entiende sin ser técnico.
IDT se mantiene en contacto contigo por correo o desde la propia plataforma. Sabes qué pasó, qué se detuvo y qué cambió, sin tener que preguntar.
Antes de instalar nada, se revisa cómo está conectada tu empresa hoy: cuántos equipos, qué servicios usas y por dónde entra y sale tu información.
Un profesional llega a tu negocio con el equipo ya preconfigurado, lo instala y ajusta lo que tu red necesite. Ese mismo día quedas protegido.
La plataforma de seguridad de IDT empieza a observar. Los ataques se bloquean y las mejoras se aplican sin que tengas que hacer nada.
Entras a la plataforma y ves un número. Si baja, sabes que algo cambió; si sube, sabes que las mejoras están funcionando. Y alguien vuelve cuando hace falta.
La mayor parte de los ataques contra una empresa pequeña no son sofisticados: son automáticos. Programas que recorren internet buscando puertas abiertas, equipos sin actualizar y servicios expuestos. Un módem no los distingue de un cliente.
El equipo de este flanco sí. Filtra lo que entra y lo que sale, bloquea los intentos conocidos y registra los que repelió. Ese registro es el que alimenta el número de ataques repelidos de tu CyberIndex.
IDT trabaja sobre tres principios: integridad (tu información solo la modifica quien está autorizado), confidencialidad (solo la ve quien debe verla) y disponibilidad (está cuando la necesitas). Son los mismos tres principios que usa la norma ISO 27001, y por eso este flanco y el cuarto se hablan.
El equipo protege el perímetro de tu red. Lo que ya está dentro de una laptop, o lo que alguien conecta por USB, es otra capa. IDT te dice si la necesitas.
Si tu personal trabaja desde su propia conexión, ese tráfico no pasa por el equipo instalado en tu negocio. Para eso están los flancos de archivos y correo, que viajan cifrados a donde sea.
Un ataque de phishing no entra por la red: entra por un clic. El perímetro reduce la exposición; la costumbre de tu equipo hace el resto, y el acompañamiento de ISO 27001 trabaja justo eso.
CyberLatus reduce la exposición de tu empresa y te da visibilidad sobre ella; ningún servicio de seguridad elimina el riesgo por completo. El CyberIndex es un indicador de referencia, no una garantía. El acompañamiento en ISO 27001 es asesoría y organización; la certificación la otorga un organismo acreditado independiente.
Es un equipo de seguridad preconfigurado que un profesional de IDT instala en tu empresa, entre tu red e internet, y que IDT vigila de forma continua desde su plataforma. Bloquea ataques, aplica mejoras de protección conforme están disponibles y te muestra tu nivel de defensa mediante el CyberIndex. Tú no compras el equipo: va en comodato.
No. El equipo se entrega en comodato como parte del servicio. Cuando haya que cambiarlo o actualizarlo, es responsabilidad de IDT, no una inversión tuya.
Un profesional de IDT visita tu negocio, instala el equipo ya preconfigurado y hace los ajustes adicionales que tu instalación requiera. No se envía por paquetería para que lo conectes tú.
Es un indicador de 0 a 100 que resume tu nivel de defensa en todo momento. Se acompaña de tu nivel de exposición, tu nivel de riesgo, el número de ataques repelidos y los puntos vulnerables detectados. Es un indicador de referencia para que un dueño de negocio entienda su situación sin ser técnico; no es una garantía.
IDT se mantiene en contacto contigo por correo o a través de la plataforma de seguridad. Ahí ves tu CyberIndex, los ataques repelidos y los puntos vulnerables detectados, y ahí te avisan cuando algo requiere tu atención o una nueva visita.
Pide una evaluación y te decimos cómo está conectada tu empresa hoy y qué cambia el día que se instala el equipo.